Iniciativa para recuperar el cultivo del lino gallego

La Xunta y la cadena textil Adolfo Dominguez se alían para impulsar este proyecto


El presidente de la Xunta, Alfonso Rueda, firmó un protocolo de colaboración con la Fundación Adolfo Domínguez para poner en marcha la Iniciativa Galega por el Lino, un proyecto que pretende recuperar el cultivo de esta fibra en Galicia y desarrollar a su alrededor un ecosistema productivo capaz de generar actividad económica y empleo.

Durante el acto, celebrado en el Centro de Formación y Experimentación Agraria de Guísamo, Rueda destacó que la iniciativa permitirá “revitalizar algo que tuvimos durante miles de años en nuestro rural”, recuperando un cultivo tradicional que llegó a ser una referencia histórica dentro y fuera de Galicia.

La colaboración público-privada contará con un presupuesto inicial superior a los 887.000 euros para promover la investigación, la recuperación de variedades autóctonas y la reintrodución progresiva del lino en las explotaciones agrarias gallegas. El objetivo es impulsar una nueva actividad económica vinculada a la producción de esta materia prima, reduciendo además la dependencia de las importaciones por parte de la industria textil gallega.

El presidente de la Xunta puso en valor tanto el potencial económico como la dimensión cultural del proyecto. En este sentido, recordó que el lino gallego ya disfrutaba de prestigio en la época romana y reivindicó su recuperación como un elemento de la identidad y de la tradición productiva de Galicia.

Entre las actuaciones previstas figuran la multiplicación de semillas, la caracterización agronómica y genética de las distintas variedades y la validación industrial de la fibra en colaboración con el sector textil. El Centro de Investigaciones Agrarias de Mabegondo y los centros de formación de la Consellería de Medio Rural en Guísamo, Sergude y Monforte habilitarán campos de ensayo para obtener semilla y facilitar posteriormente la extensión del cultivo en distintas comarcas gallegas.

El centro de Guísamo lleva trabajando desde 2020 con una pequeña plantación experimental de lino destinada al estudio de diferentes variedades, incluidas las autóctonas, con el propósito de evaluar su adaptación y potencial productivo.

La apuesta por la sostenibilidad se complementa con medidas para reducir los residuos textiles. Según datos de la Xunta, cada gallego genera alrededor de 30 kilos anuales de este tipo de residuos y menos del 1% se recicla. Para mejorar estas cifras, el Gobierno gallego impulsa campañas de sensibilización, promueve la economía circular y ejecuta actualmente las obras de la que será la primera planta pública de separación de residuos textiles de España, situada en Sogama, con una inversión superior a los 22 millones de euros.

En su intervención, Rueda también agradeció el compromiso ambiental de la Adolfo Domínguez, pionera en la incorporación de materias primas ecológicas y en el uso del lino como material de referencia para la confección de piezas de vestir.

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