IBADER: 25 años trabajando para que el medio ambiente sea el motor del medio rural
El Instituto de Biodiversidad Agraria y Desarrollo Rural de la USC cumple un cuarto de siglo promoviendo la conservación de la naturaleza y la protección de los espacios naturales, con un papel relevante en el reconocimiento de la actual red gallega de Reservas de la Biosfera
En el corazón del Campus Terra, en Lugo, tiene su sede el IBADER, el Instituto de Biodiversidad Agraria y Desarrollo Rural. De él depende también la Estación Científica del Courel, localizada en Seoane, en las montañas orientales de Galicia.
Un grupo de científicos trabaja a diario para resolver uno de los mayores retos del siglo XXI: cómo proteger la naturaleza sin frenar el desarrollo económico. Es la misión del Instituto de Biodiversidad Agraria y Desarrollo Rural (IBADER).
Nacido en el año 2001 de una alianza estratégica entre la Universidad de Santiago de Compostela, la Xunta de Galicia y la Diputación de Lugo, el IBADER es un instituto mixto que lleva 25 años trabajando para resolver uno de los mayores retos del siglo XXI: cómo proteger la naturaleza sin frenar el desarrollo económico.
En este tiempo, ha tenido un papel destacado en la declaración de la Red de Reservas de la Biosfera en Galicia y se ha convertido en un referente científico que conecta el laboratorio con el mundo agrario y la naturaleza, conjugando las figuras legales de protección con las necesidades reales del rural gallego y de sus habitantes.
La misión del IBADER es conciliar el desarrollo económico del medio rural con la protección de la naturaleza
Gracias a su transferencia de conocimiento, es posible avanzar en modelos productivos que respeten las evidencias científicas en relación con la protección de la naturaleza, garantizando que el rural gallego siga siendo vivo, productivo y, sobre todo, sostenible.
Guardianes de la biodiversidad

El Ibader custodia importantes colecciones de polen y plantas
La Diputación de Lugo cedió como sede del IBADER la antigua vivienda del director de la Granja Pecuaria Regional de Galicia (A Granxa), un proyecto promovido por el gobierno de la Segunda República que no fue materializado hasta la década de 1940.
La restaurada Casa da Granxa alberga en su planta baja el laboratorio de catalogación y recursos biológicos, con dos herbarios y una colección de polen, así como un banco destinado a la crioconservación de muestras biológicas, junto a diverso instrumental de microscopía óptica. El personal del instituto trabaja, por ejemplo, sobre el terreno analizando desde la calidad de los suelos hasta el control de especies exóticas invasoras que amenazan los ecosistemas autóctonos.
El IBADER alberga en su sede dos herbarios y una colección polínica
En la sede del IBADER hay también un laboratorio de cartografía y un sistema de información geográfica orientado a la planificación y gestión del medio rural y de los espacios naturales, otro de los grandes ejes de trabajo del instituto.
A iniciativa del grupo de investigación Laboratorio del Territorio, el IBADER estableció en el año 2016 los Premios Rafael Crecente, un galardón que se concede anualmente a Iniciativas Innovadoras de Gestión Territorial. El profesor Rafael Crecente Maseda (1964-2015) era considerado uno de los grandes expertos en gestión territorial de Galicia.
Estación científica de O Courel

Edificio de la Granja en el campus universitario de Lugo, sede del Ibader
En mayo de 2024 el Consejo de Gobierno de la Universidad de Santiago de Compostela adscribió al IBADER la Estación Científica del Courel, localizada en Seoane do Courel, perteneciente al Ayuntamiento de Folgoso do Courel, en el corazón de la montaña oriental de Galicia.
Como centro ubicado en un entorno rural de montaña permite la realización de proyectos de investigación aplicada. La parcela donde se construyó el edificio de la Estación Científica fue cedida por los vecinos de Seoane a la USC. Las obras se iniciaron en el año 2009, siendo inaugurada el 28 de mayo de 2010.
Se creó con los objetivos de potenciar la interdisciplinariedad y la cooperación entre grupos de investigación en áreas como la ecología, la biodiversidad, el medio ambiente, los sistemas agrarios, el desarrollo rural y la gestión de espacios naturales.
Investigadores
El personal científico del IBADER está conformado en este momento por 66 personas. Los investigadores e investigadoras se integran en 13 grupos de investigación de la Universidad de Santiago, vinculados todos ellos al Campus Terra.
Los investigadores e investigadoras pertenecientes al IBADER se integran en 13 grupos de investigación
A través del desarrollo de actividades de I+D+i, el IBADER presta servicios de asesoramiento, colaboraciones científico-técnicas y divulgación con diversos organismos pertenecientes a la Administración europea, estatal, autonómica y local, así como con asociaciones y entidades privadas.
Artífices de las Reservas de la Biosfera

Pablo Ramil Rego, director del Ibader
El IBADER no es un centro de teoría abstracta, sino que su impacto tiene coordenadas reales. Uno de sus mayores hitos históricos fue el liderazgo técnico para que la UNESCO declarase la actual red gallega de Reservas de la Biosfera, un sello internacional que puso en el mapa global la riqueza ambiental de Galicia.
La declaración de una Reserva de la Biosfera por parte de la UNESCO no es un mero trámite administrativo, sino un complejo reconocimiento internacional que exige un soporte científico impecable. En Galicia, ese aval técnico tiene un nombre propio: el IBADER. A través de su Área Ambiental, el instituto asumió un papel protagonista en la delimitación, justificación y gestión de las joyas ecológicas de la comunidad.
El IBADER fue el motor científico que diseñó la actual red gallega de Reservas de la Biosfera
Una labor de tres décadas: De Terras do Miño a la Ribeira Sacra. El trabajo del IBADER abarca todo el mapa gallego de espacios protegidos por la UNESCO: Terras do Miño (2002): El instituto coordinó el diseño científico de la que fue la primera Reserva de la Biosfera de Galicia y uno de los espacios protegidos más grandes de la Península. Recientemente, se incluyó en la prestigiosa red internacional Global Flagship Landscapes gracias al valor singular de las turberas del Xistral. Os Ancares Lucenses (2006): El IBADER redactó la monografía técnica y las bases cartográficas necesarias para demostrar el valor ecológico y cultural de este espacio de montaña. Ribeira Sacra y Sierras del Oribio y Courel (2021): El instituto actuó como el gran valedor técnico de esta candidatura. Lideró la elaboración de la propuesta científica para la Xunta de Galicia, defendiendo que los cañones del Sil y las montañas orientales cumplían rigurosamente los tres ejes de la UNESCO (conservación, desarrollo local y logística).
Gracias a este blindaje científico, Galicia cuenta hoy con el 30% de su territorio reconocido bajo alguna figura de la UNESCO, convirtiendo el conocimiento nacido en el campus universitario lucense en un motor directo para el ecoturismo y la sostenibilidad del medio rural.
Pasar del mapa al terreno en la planificación pública

El IBADER es un centro de investigación clave que desde el año 2001 funciona como el cerebro verde de Galicia. A través del desarrollo de actividades de I+D+i, el Instituto de Biodiversidad Agraria y Desarrollo Rural presta servicios de asesoramiento, colaboraciones científico-técnicas y de divulgación con diversos organismos pertenecientes a la administración europea, estatal, autonómica y local, así como con asociaciones y entidades privadas.
El IBADER es un aliado técnico de las administraciones y está involucrado en diversos proyectos Life europeos
Hoy en día, ninguna política ambiental o de desarrollo rural en Galicia se diseña a ciegas. El IBADER funciona como el asesor de cabecera para ayuntamientos, gobiernos autonómicos y proyectos europeos, como el Programa LIFE, que desde el año 1992 es el único instrumento financiero de la Unión Europea dedicado, de forma exclusiva, al medio ambiente.
El cuidado del medio ambiente: una oportunidad de futuro
La necesidad de preservar la biodiversidad natural de Galicia no puede estar reñida con el desarrollo económico de las zonas rurales; es más, la conservación de la riqueza medioambiental puede ser un motor económico y social para el territorio.
“La conservación de la biodiversidad y la gestión sostenible del medio rural son objetivos integrados, compatibles y que se necesitan mutuamente. No se puede entender la biodiversidad en un territorio como Galicia sin entender su medio rural y tampoco se puede pensar que el medio rural pueda tener un futuro sostenible si no tenemos también cumplidos unos objetivos de conservación”, afirma Pablo Ramil, director del IBADER.
No se puede entender la biodiversidad en un territorio como Galicia sin entender el medio rural
“El medio rural ha sufrido en estos 25 años una importante transformación desde el punto de vista socioeconómico y aparecen también nuevas necesidades de dotar a la gente que vive y trabaja en el medio rural de una mejor calidad de vida”, asegura.
Desde el punto de vista del medio ambiente, Pablo destaca la labor de las explotaciones agroganaderas extensivas en la conservación de la biodiversidad. “Es un modelo de explotación tradicional que se remonta a la Edad Media y que tiene nuevas necesidades técnicas y nuevas orientaciones en cuanto a la producción y al que también se le exigen, en cuanto a la normativa europea, nuevas obligaciones de carácter ambiental”, dice.



