“SmarTerrae es una metodología que hace que el territorio entre en el aula y que el aula salga al territorio”

Lorena Salgado y Rubén Forján fueron los ganadores del VIII Premio Rafael Crecente a Iniciativas Innovadoras de Gestión Territorial con su proyecto SmarTerrae. Se trata de una metodología educativa para acercar soluciones inmediatas desde el ámbito académico a los problemas del día a día en el mundo rural. Hablamos con ellos para conocer en detalle lo que puede significar SmarTerrae

– ¿En qué consiste el proyecto SmarTerrae? ¿Cómo tienen pensado aplicarlo?

Rubén: SmarTerrae es una plataforma de innovación educativa en torno al medio natural que conecta la comunidad científica, los centros educativos y el medio rural. Toma siempre como punto de partida el propio territorio: cómo se transforma y se degrada, cómo se planifica y se gestiona y qué decisiones de uso y de manejo están detrás de cada cambio.

La aplicamos a través de proyectos concretos: el alumnado trabaja en contextos reales, recoge datos en el medio, los interpreta, y devuelve resultados útiles a la comunidad y a los actores del territorio. El eje es siempre “aprender haciendo” y ligando cada actividad a una decisión real de manejo o planificación.

Lorena: Yo describo Smarterrae como un puente entre lo que pasa en el territorio y las aulas, a diversos niveles educativos, desde educación secundaria hasta enseñanza de formación profesional y educación universitaria.

Trabajamos con el medio y su dinamismo: suelos, fuegos, cultivos o minería que el alumnado tiene cerca pero que a día de hoy cada vez está más desconectado de la gente joven, y transformamos esos contextos en proyectos didácticos con rigor científico, que permiten mostrar a los participantes lo que es la gestión territorial y del medio natural. En resumen, desde la óptica educativa, SmarTerrae es una metodología que hace que el territorio entre en el aula y que el aula salga al territorio.

– ¿Qué objetivos pretende alcanzar SmarTerrae?

Rubén: Conectar aula y territorio a través de ciencia aplicada, activar vocaciones STEM ligadas a la gestión ambiental y territorial, traer problemas reales a las aulas y producir resultados que puedan ser usados fuera de ellas, comunicar en abierto los resultados y generar alianzas duraderas entre centros, universidad, administración y tejido productivo.

SmarTerrae busca acercar la ciencia al territorio y al estudiantado para formar a los gestores ambientales del futuro

Lorena: El objetivo central es sencillo y al mismo tiempo ambicioso: despertar vocaciones científicas vinculadas a la gestión ambiental y territorial. SmarTerrae pretende hacer visibles estas áreas de conocimiento para el alumnado, mostrarle que son relevantes, próximas y con futuro profesional, y combatir así el desconocimiento que hoy limita su interés. En resumen, busca acercar la ciencia al territorio y al estudiantado para formar a los gestores ambientales del futuro.

Acelerar el análisis y toma de decisiones para resolver los problemas del día a día en el campo es el fin de SmarTerrae

– ¿Qué les llevó a diseñar este proyecto y no otro?

Rubén: Partimos de un diagnóstico bastante incómodo: la juventud muestra una clara desconexión con los retos ambientales y territoriales de su entorno, y eso se traduce en menos vocaciones técnicas y científicas y en una menor capacidad futura de gestión del territorio y respuesta a crisis ambientales. SmarTerrae nace precisamente para atacar ese agujero: si seguimos enseñando territorio y medio ambiente de forma abstracta, sin pisar el suelo ni tomar decisiones, no vamos a tener los gestores ambientales que hacen falta.

Lorena: Tanto Rubén como yo desarrollamos nuestra actividad profesional en el mundo académico, vinculados a la docencia y a la investigación. Con el tiempo nos dimos cuenta de que las titulaciones relacionadas con la gestión ambiental y territorial resultaban poco atractivas y lejanas para el alumnado que debería ser el cuerpo de futuros gestores del territorio, algo que se refleja claramente en la baja matrícula en estos estudios.

Además, en las actividades de divulgación de los proyectos de investigación en los que participábamos vimos que no existía una falta de interés por el contenido, sino un claro desconocimiento. Esa constatación fue el detonante: diseñar un proyecto que redujese esa distancia entre universidad, territorio y estudiantado.

-¿En qué zonas geográficas de Galicia se podría desarrollar?

Rubén y Lorena: La metodología es plenamente exportable a Galicia. Podría desarrollarse en cualquier comarca donde haya conflictos o retos de ordenación del territorio y del medio natural: zonas forestales con riesgo de fuegos, áreas ganaderas intensivas, valles agrícolas, espacios costeros sometidos a presión urbanística, etc. Si tengo que priorizar, yo empezaría por comarcas donde se vea con claridad el impacto de las decisiones de uso del suelo (forestación, abandono agrario) y exista un tejido educativo y social dispuesto a implicarse. El factor limitante no es geográfico, sino la voluntad de cooperación local.

El proyecto podría desarrollarse en cualquier comarca donde haya conflictos o retos de ordenación del territorio y del medio natural

– Su proyecto fue galardonado por su carácter innovador. ¿Cuáles son las líneas de innovación?

Rubén: Nuestras líneas de innovación son claras: aprender haciendo en el lugar donde vivimos, y conectar centros educativos con centros de investigación para despertar vocaciones científicas y crear cantera de futuras y futuros gestores del territorio y ambientales.

Además está la parte de las redes sociales, ya que Smarterrae aparte de trabajar con centros educativos de todos los niveles de forma directa también muestra los trabajos, desde los proyectos en sí hasta asistencia de los estudiantes a foros especializados, a la vez que divulga contenido ambiental y territorial, en lo que nos denominamos como fase pasiva.

SmarTerrae reduce la distancia entre el campo y los centros de enseñanza

Lorena: Además de las anteriores yo destacaría el protagonismo del alumnado como equipo técnico y divulgador principal en foros especializados de forma que se genera un vínculo más estrecho con el proyecto y un sentimiento de pertenencia.

Lo que hacemos es diseñar proyectos asumibles: protocolos claros y pocas capas administrativas añadidas

– Las organizaciones agrarias llevan años denunciando las trabas burocráticas que se encuentran en el mundo rural en casi todas las actividades. ¿También las habría para desarrollar SmarTerrae?

Rubén y Lorena: Sí, y hay que decirlo con claridad. En cuanto pretendes trabajar en entornos de titularidad privada, recogida de datos, movimiento de alumnado, aparecen cuestiones de permisos, seguros, protección de datos y coordinación entre administraciones. Lo que hacemos es diseñar proyectos asumibles: protocolos claros, pocas capas administrativas añadidas e integración en estructuras ya existentes (centros educativos).

– Qué papel jugaron las nuevas tecnologías y, especialmente, la Inteligencia Artificial (IA) en el desarrollo de su proyecto?

Rubén: No utilizar IA, a nuestro juicio, sería como “poner puertas al campo”. Es una herramienta que llegó para quedarse y que puede ayudar mucho si se usa con sentido. En nuestro caso, no hay una implementación intensa: la empleamos como ayudante para tareas de soporte, por ejemplo, para hacer la divulgación más clara y atractiva, manteniendo siempre el criterio humano en el centro. La idea es simple: aprovechar lo que suma, explicar los límites y garantizar que la tecnología está al servicio del aprendizaje y del territorio, no al revés.

No utilizar IA, a nuestro juicio, sería como poner puertas al campo. Es una herramienta que llegó para quedarse

Lorena: Las nuevas tecnologías son uno de los hilos de los que siempre tiramos, de forma que intentamos hacer más comprensible el territorio para la juventud. Un claro ejemplo es el uso de mapas digitales e imágenes de satélite, mediante el cual el alumnado ve lo que cambia a su alrededor y aprende a interpretarlo con criterio, primer paso de la gestión del territorio, saber lo que pasa en el territorio que vas a estudiar y en el que vas a trabajar.

– El proyecto precisa de la colaboración de la universidad y otros centros de enseñanza. ¿Ya hubo avances en esa materia?

Rubén: Sí, SmarTerrae nace precisamente de esa colaboración entre universidad, centros de secundaria y alumnado de grado y máster, que participan activamente en los proyectos. Ya existen experiencias concretas con la Escuela Politécnica de Mieres y con el Instituto de Recursos Naturales y de Ordenación del Territorio (INDUROT), ambos de la Universidad de Oviedo, siendo este último el centro al que pertenecía cuando SmarTerrae comenzó a tomar forma. Estos dos organismos fueron pilares fundamentales en el diseño y consolidación de SmarTerrae.

Lorena: Por su parte, el IES Bernaldo de Quirós de Mieres fue el primer centro educativo no universitario con el que establecimos vinculación. Esta trayectoria es la mejor prueba de que el modelo funciona y de que hay espacio para ampliarlo a nuevos centros y territorios. Actualmente tenemos tres proyectos con este centro vinculados 2 a incendios forestales y 1 a contaminación química

– ¿Por qué decidieron empezar la aplicación en Asturias?

Rubén: Es el lugar donde desarrollábamos nuestro trabajo en el momento que comenzó a nacer Smarterrae, y desde donde teníamos acceso a todos los agentes necesarios.

El primer paso de la gestión del territorio es saber lo que pasa en él. Lo que vas a estudiar y en el que vas a trabajar

Lorena: Además siempre tuvimos el apoyo tanto del INDUROT, centro en el que trabajábamos ambos en aquel momento, yo aún lo hago, como de la Escuela Politécnica de Mieres, a partir de la cual surgieron muchas de las colaboraciones con alumnos.

Las nuevas tecnologías, sobre todo la IA, son básicas en el funcionamiento del proyecto

– Volviendo a las tecnologías, SmarTerrae parece precisar de un flujo constante de información. ¿Cómo se va a solventar el problema de falta de cobertura en muchas zonas rurales?

Rubén y Lorena: En nuestro caso no es un problema, los proyectos se pueden desarrollar sin cobertura y posteriormente divulgarlos en zonas con cobertura. En ese aspecto no es un proyecto dependiente 100% de estar en línea. Sí es verdad que la divulgación pasiva, que aprovechamos para invitaros a todos a que nos sigáis en instragram en @smarterrae, necesitaríamos cobertura pero que en la actualidad con conexión puntual podríamos programar toda la actividad de divulgación pasiva.

– De cara al futuro, ¿piensan llevar Smarterrae a otras zonas de España o incluso de Europa?

Rubén: Tal y como dije antes, la limitación de SmarTerrae no es geográfica si no es de voluntad de colaboración. Por lo pronto, actualmente yo me encuentro en Salamanca como profesor ayudante doctor en la facultad de ciencias agrarias de la Universidad de Salamanca desde hace 4 meses, y poco a poco estamos empezando a implementar SmarTerrae aquí, adaptado a la realidad territorial y ambiental de Salamanca.

Lorena: Sí, SmarTerrae nació diseñado para no depender de un territorio específico, al final todos los territorios necesitan gestión territorial y ambiental, y precisan profesionales que lo hagan. Somos personal investigador y nuestra estabilidad geográfica es limitada, sobre todo en los primeros estadios; por eso hicimos un modelo portable y reproducible que nos permita implantarlos en cualquier zona de España y, con adaptaciones mínimas, en Europa (idioma, normativa y realidad local).

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