Alumnado de la EPS de Ingeniería analiza el imapcto de los fuegos en Valdeorras

El Campus Terra colaboró con la Asociación de Vecinos O Regueiral, que impulsó unas jornadas que combinaron información técnica, análisis práctico y reflexión colectiva alrededor de uno de los principales retos ambientales y sociales del territorio: los incendios forestales


La Asociación de Vecinos O Regueiral dio impulso a las ‘Jornadas de Prevención y Actuación contra el fuego en nuestro entorno’, una iniciativa desarrollada a lo largo de tres días. Lograron combinar información técnica, análisis práctico y reflexión colectiva alrededor de un de los principales retos ambientales y sociales del territorio: los incendios forestales. La iniciativa contó con la participación del alumnado de la materia ‘Restauración de Espacios Degradados’ del grado en Ingeniería Forestal y del Medioambiente Natural de la Escuela Politécnica Superior de Ingeniería del Campus de Lugo de la USC.

Primero tuvo lugar una ruta guiada, con salida desde el CEIP de Rubiá, en el que el alumnado de la EPS de Ingeniería acompañó las personas participantes por distintas zonas afectadas por los incendios. La actividad permitió analizar directamente sobre el terreno el impacto del fuego, haciendo especial hincapié en el estado del suelo, la pérdida de valor ecológico y las dificultades de regeneración en función de la orografía. El recorrido fue guiado por David Cao, Elías Esmerodes, Mauricio Avendaño, Vanessa Paz y Alae Zahir, bajo la supervisión del profesor Agustín Merino, en el marco del programa ‘Plantando cara el fuego’. A lo largo de las distintas paradas, se explicaron técnicas de restauración como el mulching —empleo de cubiertas artificiales para proteger el suelo—, así como los criterios utilizados para evaluar la capacidad de recuperación de las diferentes especies vegetales.

En este sentido, se destacó el papel de especies como los madroños, las encinas o los alcornoques, que actúan como protectores naturales del suelo y presentan una mayor resiliencia frente al fuego. Por el contrario, en las zonas más escarpadas se pudo comprobar un elevado grado de deterioro, con escasas posibilidades de recuperación, lo que llevó al alumnado a subrayar que los esfuerzos e inversiones deberían orientarse prioritariamente hacia la prevención.

Solo en el episodio de incendios de 2022, Galicia registró alrededor de 51.000 hectáreas quemadas, con un impacto especialmente intenso en comarcas como Valdeorras

“Este ciclo de actividades cobra especial relevancia en el contexto local, donde se calcula que alrededor de unas 6.200 hectáreas, de un total de 10.000, ardieron en menos de cinco años en el ayuntamiento de Rubiá (Valdeorras), una cifra que evidencia la magnitud del problema y la urgencia de actuar desde múltiples ámbitos”, explican desde la organización de la iniciativa. Así, por ejemplo, “solo en el episodio de incendios de 2022, Galicia registró alrededor de 51.000 hectáreas quemadas, con un impacto especialmente intenso en comarcas como Valdeorras”, destaca por su parte el profesor de la USC, Agustín Merino.

Tras una primera sesión centrada en las medidas de autoprotección, obligaciones legales y coordinación institucional, las jornadas continuaron con un marcado carácter práctico y divulgativo. Las sesiones se cerraron con la charla ‘Proceso de recuperación y restauración del suelo’, impartida por David Cao. Esta sesión permitió profundizar en los contenidos abordados durante la ruta, ofreciendo una visión más detallada de los procesos ecológicos que intervienen en la regeneración de los ecosistemas tras un incendio.

Como conclusión, desde la Asociación de Vecinos O Regueiral se hace una valoración muy positiva de estas jornadas, que consiguieron implicar a la ciudadanía y acercar conocimiento técnico de manera accesible. El mensaje central que se refuerza tras estas tres sesiones es clara: los incendios forestales son un problema colectivo que requiere de una respuesta activa, coordinada y sostenida en el tiempo, en la que la prevención y la responsabilidad compartida resultan esenciales, ya que la pasividad continúa siendo su mejor aliado.

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