«El control de la huella de carbono puede ser una ventaja competitiva para las granjas»

El proyecto Greenlow Pecuaria medirá las emisiones de metano entérico que emiten las vacas lecheras de la Euroregión Galicia-Norte de Portugal para desenvolver una herramienta de cálculo adaptada a las condiciones reales de producción

Cristina Castillo, investigadora principal do proxecto, xunto á reitora da USC e á conselleira do Medio Rural

Cristina Castillo, investigadora principal del proyecto, junto a la rectora de la USC y a la conselleira de Medio Rural

Avanzar hacia un conocimiento más real, más preciso y más útil de las emisiones del sector ganadero en la Eurorregión Galicia-Norte de Portugal es la meta que persigue el proyecto Greenlow Pecuaria, presentado este jueves 21 en el Instituto de Biodiversidad Agraria y Desarrollo Rural (IBADER) de la USC, con sede en Lugo.

En un acto presidido por la rectora de la Universidad de Santiago, Rosa Crujeiras, y la conselleira de Medio Rural, María José Gómez, se dieron a conocer los detalles de esta iniciativa que nace como un ecosistema transfronterizo de investigación y transferencia del sector agropecuario para reducir su impacto en la emisión de gases de efecto invernadero.

“Su finalidad es impulsar la transición verde del sector ganadero, promoviendo la sostenibilidad y la disminución de gases de efecto invernadero mediante cooperación entre centros de investigación, administraciones públicas y entidades del propio sector agropecuario”, destacó la investigadora principal del proyecto, Cristina Castillo.

¿Cuánto metano emiten las granjas lecheras gallegas?

El objetivo inicial de Greenlow Pecuaria es establecer cuál es el nivel de emisión de metano en condiciones reales de producción en las explotaciones gallegas y del norte de Portugal. “El primer paso no es reducir, es medir, y a partir de ahí puede valorarse qué margen de reducción existe, qué medidas son más eficaces, cuáles son viables para las explotaciones y cuáles pueden transferirse al conjunto del sector”, señala.

No podemos reducir bien aquello que todavía no medimos bien; necesitamos medir para conocer y conocer para corregir

El proyecto propone el desarrollo de modelos predictivos de emisiones de gases de efecto invernadero para la ganadería de vacuno mediante el desarrollo de un gemelo digital para la estimación de las emisiones, utilizando la metodología del Panel Internacional para el Cambio Climático (IPCC) pero adaptando los cálculos a la realidad del modelo productivo gallego, testeando posteriormente esa herramienta de cómputo en condiciones reales de producción en las granjas.

Para Cristina Castillo, “se trata de crear un sistema que permita acercarnos mucho más a la realidad de las explotaciones. Un sistema que pueda integrar información sobre alimentación, tipo de animal, producción, manejo, condiciones ambientales y características de la explotación. Y, a partir de ahí, estimar con más rigor las emisiones”. Ese salto es clave, añade: “pasar de una ganadería evaluada con valores generales a una ganadería evaluada con información propia”.

Los datos oficiales son generalistas y ofrecen cálculos no específicos de las ganaderías de Galicia y el norte de Portugal

“Los datos oficiales son generalistas y ofrecen cálculos no específicos de las ganaderías de Galicia y el norte de Portugal, pues no tienen en cuenta los distintos sistemas de manejo y alimentación. Dentro de este proyecto se van a hacer mediciones precisas en condiciones reales de producción y huir de modelos generales y estandarizados, porque no todos los sistemas de producción de leche emiten igual”, asegura. “Este proyecto es el paso necesario para pasar de estimar las emisiones a conocer las emisiones y de conocer las emisiones a corregir las emisiones”, reitera.

Datos para defenderse de la desinformación

El sector ganadero se encuentra sometido a una presión creciente: por un lado tiene que seguir produciendo alimentos y por otro tiene que reducir las emisiones preservando su viabilidad económica. “El sector ganadero necesita datos, no solo para mejorar, sino para defenderse frente a la desinformación”, dijo.

“Rechazamos frontalmente que la ganadería bovina sea la responsable del cambio climático. Las vacas siempre emitieron metano, y presentarlo ahora como un descubrimiento alarmante es engañoso y preocupante. La ganadería está siendo utilizada como un chivo expiatorio frente a otros sectores. Pero eso tiene consecuencias, porque la desinformación de la sociedad urbana y la criminalización de los ganaderos y veterinarios dificulta el relevo generacional”, argumentó.

Una política pública sin datos puede ser injusta; necesitamos que las decisiones normativas y regulatorias estén apoyadas en el conocimiento científico

También son necesarios datos reales, objetivos y contrastables sobre emisiones para orientar los cambios normativos que se están aplicando en materia medioambiental a las explotaciones. “Una política pública sin datos puede ser injusta. Las decisiones normativas y regulatorias están basadas en modelos que usan datos macro y no bajan a nuestra realidad”, denunció.

Un proceso natural

Público asistente ao acto de presentación do proxecto

Público asistente al acto de presentación del proyecto

El metano entérico es una emisión que está directamente relacionada con el proceso digestivo de los rumiantes. Se genera durante la fermentación ruminal, y su nivel depende en gran medida de la alimentación. Por eso, una de las líneas más importantes de trabajo es la optimización de la ración. “Si conseguimos ajustar mejor las dietas podremos reducir la producción de metano entérico sin afectar negativamente a la producción”, destaca la investigadora.

El metano entérico está directamente relacionado con el proceso digestivo de los rumiantes; si ajustamos la dieta podemos reducir metano sin afectar negativamente a la producción de leche

El uso de inhibidores de la metanogénesis (existen ya productos comerciales como Bovaer) o la aplicación de suplementos en la ración (algas o ácidos grasos procedentes de aceite de linaza o girasol) que actúan sobre el microbioma ruminal logran reducir las emisiones ruminales de metano hasta en un 30%. Una mayor digestibilidad de los ensilados u otras medidas relacionadas con el manejo del rebaño (adelantar la edad al primer parto de las novillas, ajustar los períodos de secado, lograr una mayor longevidad de las vacas en producción, realizar cruces o seleccionar líneas genéticas menos metanogénicas) pueden suponer una reducción de un 12%-15% de las emisiones de metano de la granja.

El 2% de las emisiones de metano entérico de la vaca se producen vía pedos y el 98% restante vía eructos

Sin embargo, el proyecto no busca actuar sobre la gestión de purines, estiércoles y fertilizantes químicos, que suponen hasta la mitad del total de las emisiones de una explotación lechera. “El uso de urea no protegida puede llegar a disparar hasta en un 30% las emisiones de la granja”, aseguró Higinio Mougán, adjunto a la presidencia de la Asociación Galega de Cooperativas (AGACA), una de las entidades participantes en el proyecto.

Soluciones prácticas

Ahora bien, Cristina Castillo pone el foco en que “las soluciones no son aplicables si son demasiado caras, si reducen la producción o si complican excesivamente el trabajo diario”. “Una explotación ganadera tiene que ser ambientalmente responsable, sí, pero también económicamente viable”, matiza.

Por eso, este proyecto no se centra únicamente en reducir emisiones de forma teórica, sino en buscar soluciones prácticas: medidas biotecnológicas, estrategias de alimentación, manejo animal, gestión ambiental y tecnologías de ganadería de precisión que puedan probarse y validarse en condiciones reales.

En ese sentido, la conselleira de Medio Rural destacó que el proyecto “va mucho más allá de la investigación”, ya que busca trasladar soluciones prácticas a las explotaciones para mejorar la eficiencia productiva, avanzar en la digitalización y reducir la huella ambiental, al mismo tiempo que se sigue impulsando la rentabilidad de las granjas.

Las soluciones no serán aplicables en las explotaciones si son demasiado caras, si reducen la producción o si complican excesivamente el trabajo diario

En esta misma línea, la rectora de la USC destacó la necesidad de “afrontar los retos asociados a la sostenibilidad del sector ganadero”, objetivo que requiere necesariamente, dijo, “cooperación institucional, capacidad de diálogo y políticas públicas apoyadas en el conocimiento científico”. “La deseada y necesaria transición hacia modelos más sostenibles solo será posible si universidad, administraciones y sector productivo avanzan de la mano, compartiendo información, objetivos y responsabilidad”, añadió.

El foco puesto en las granjas

Mesa de debate con representantes de las entidades gallegas y portuguesas participantes en el proyecto

Mesa de debate con representantes de las entidades gallegas y portuguesas participantes en el proyecto

El proyecto no parte de la base de imponer soluciones desde fuera. “Las medidas no deben basarse en culpabilizar; no deben ir en contra de los ganaderos sino de la mano de los ganaderos. Los datos nacen de las explotaciones y las medidas deben funcionar en las explotaciones. Si aplicamos medidas sin conocer el problema podemos equivocarnos”, afirma Cristina. “La investigación no debe estar solo en la universidad, sino al servicio de los productores, tiene que ser una investigación centrada en el territorio. Lo que pretendemos es que la ciencia llegue a la granja y que la granja oriente a la ciencia”, defendió.

Las granjas tendrán que demostrar cada vez más su trazabilidad ambiental; disponer de ella puede ser una ventaja competitiva

El Reglamento Ómnibus de la UE obliga a que en 2028 las grandes industrias presenten datos auditables sobre sus emisiones y huella hídrica. Dentro del sector lácteo, la industria pone el foco en las explotaciones pues estima que el 80% de las emisiones de un litro de leche adquirido por el consumidor, el 80% están relacionadas con el proceso de producción en las ganaderías y el 20% restante se generan en el proceso industrial, en el transporte y en el punto de venta. “La cadena de valor de la leche (industrias y cadenas de distribución) pedirán cada vez más una trazabilidad ambiental a las granjas y disponer de ella puede ser una ventaja competitiva”, argumenta la investigadora principal de Greenlow Pecuaria.

El norte de Portugal, con 250.000 vacas (la mitad de leche y la otra mitad de carne), concentra el 40% de la producción lechera del país

Tras la universalización de los certificados de bienestar animal, el siguiente reto al que se enfrentan las explotaciones es el de la medición de la huella ambiental y la reducción de las emisiones, un camino ya iniciado a nivel europeo en países como Dinamarca y que está llegando también a España y Portugal.

Joaquim Orlando Lima Cerqueira, profesor adjunto de la Escola Superior Agrária de Viana do Castelo, aseguró que “Galicia y el norte de Portugal no producen peor que Dinamarca; tenemos que adaptar, no copiar” y se mostró partidario de “reducir producciones”, ya que, argumentó, “hemos llegado a producciones muy elevadas pero también a vacas que duran muy poco y si atendemos a la ciencia, las vacas producen más al tercer y cuarto parto, pero muchas de ellas no llegan a ellos porque salen de la granja al primer o segundo parto”, evidenció.

Consorcio

Greenlow Pecuaria combina investigación aplicada, desarrollo tecnológico y cooperación transfronteriza para generar soluciones reales en la Eurorregión Galicia-Norte de Portugal. El proyecto se enmarca en el Interreg POCTEP, con un presupuesto de 796.186,86 euros hasta 2028, cofinanciado por el FEDER.

El beneficiario principal es la Universidade de Santiago de Compostela a través del Ibader, y también participan, como socios, la propia Consellería do Medio Rural (a través de la Dirección Xeral de Gandaría, Agricultura e Industrias Agroalimentarias y de la Axencia Galega da Calidade Alimentaria), la Asociación Galega de Cooperativas Agrarias (AGACA), el Instituto Politécnico de Viana do Castelo (IPVC), la Associação para o Apoio à Bovinicultura Leiteira do Norte (ABLN) y la Comissão de Coordenação e Desenvolvimento Regional do Norte.

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